Zerain
Zerain
Entorno Natural privilegiado
Mi madre tenía familia en Zerain, razón por la cual íbamos de vez en cuando por allí de visita, pero como tantas veces ocurre, nuestra visita se limitaba a su “baserri” en medio del campo, cosa que a mí, niña de ciudad, me encantaba. Me encantaba subirme a los manzanos, ver de cerca e incluso tocar las ovejas y las vacas, ir a ver si las gallinas habían puesto huevos, o coger nueces del nogal, pero el caso es que nunca llegamos a ver el pueblo en sí. Posiblemente el motivo fuera también que por aquel entonces no estaban abiertos al turismo y no había opción de visitar lo que hoy os vamos a descubrir.
Pero empecemos por el principio, Zerain es un pequeño pueblo rural de la comarca del Goierri con menos de 300 habitantes vinculada a la agricultura y a la explotación de recursos naturales como el hierro, el carbón, la madera… y hoy vamos a descubrir su relación dichos elementos gracias a una visita guiada organizada por la oficina de turismo.

Me encantaba subirme a los manzanos, ver de cerca e incluso tocar las ovejas y las vacas, ir a ver si las gallinas habían puesto huevos, o coger nueces del nogal, pero el caso es que nunca llegamos a ver el pueblo en sí
DonostiVille
Nuestra visita empieza a las 11h30 desde la oficina de turismo y es imprescindible haber hecho reserva.
Como llegamos con bastante antelación aprovechamos para ver un poco el pueblo. Empezamos por el “Bolatoki” o bolera. Hace años llegó a haber 9 en el pueblo de los que hoy en día sólo queda 1 pero muy bien conservado. El objetivo del juego es volcar los 9 bolos sin golpear el ‘Chaparro’ que se encuentra a medio camino. Cada jugador tiene 5 oportunidades de conseguirlo, y el ganador será quien derribe más bolos.

Siguiendo con nuestro paseo llegamos a la plaza del pueblo y lo primero que llama nuestra atención es una gran casa, con una mezcla de estilos en su fachada principal que nos hacen pensar que debió de ser construida o reconstruida en diferentes épocas. Dicho edificio es el Palacio de los Jauregui que fue residencia de los nobles de Zerain.
Una vez allí nos damos la vuelta para observar la plaza del pueblo: destaca su iglesia de Andra Mari con paredes tan blancas que deslumbran con el sol, parece que ha sido restaurada hace no mucho porque luce limpia limpia. (Nos quedamos con las ganas de verla por dentro ya que estaba cerrada y no debía de haber misa a esas horas). Lo que sí vimos fue una pequeña ardilla escalando y saltando por los tejados de la plaza.?
Como aún nos queda tiempo hasta el comienzo de la visita aprovechamos para pasear un poco por el camino que lleva a “Barbari”. Las vistas son preciosas con el Txindoki de fondo y a lo largo de todo vamos viendo manzanos con las ramas a rebosar, higueras, nogales y avellanos entre otros. Disfrutamos de las vistas y de la paz y tranquilidad que se respira.
Bueno la hora se acerca así que nos acercamos a hacia la oficina de turismo, punto de partida de nuestra visita. Allí, nos reunimos todos con Iñigo, nuestro guía, y cada unos en nuestro coche nos ponemos en marcha.
1ª parada: Serrería hidráulica de Larraondo.
Es un viejo edificio con paredes de madera, lo cual nos hace recordar el caserío Igartubeiti del que otro día hablaremos pero que también tiene parte de sus paredes de este material.
En Euskal Herría, durante mucho tiempo se ha aprovechado la fuerza del agua para poner en marcha maquinaría podemos ver claros ejemplos de ello en ferrerías (Pagoeta, Mirandaola), molinos (Lastur, Beasain) y también aquí, en esta Serrería (ya vimos otra en Ataun).
Los hermanos Higinio y Santiago Alustiza fueron los primeros en tener energía eléctrica en el pueblo y esto lo consiguieron gracias a un complejo sistema que convertía el agua del arroyo Lasurtegi en energía. Para ello tenían una especie de pequeño canal a donde desviaban parte del agua del arroyo, por una tubería esta agua bajaba a la serrería y ahí mediante una palanca se dejaba pasar el agua que accionaba un motorcillo que era el que procuraba la energía necesaria para poner en marcha los aparatos de la serrería. Lo hicieron tan bien que podían activar muchos aparatos a la vez o uno sólo para gastar menos energía.
Asimismo, ya que habían conseguido esa energía, se ingeniaron para llevarla a través de unos cables hasta su caserío y de esa manera, activando una pequeña palanca en la serrería, llegaba la energía eléctrica a casa. Fueron los primeros del pueblo en tener electricidad gracias a este sistema. Eso sí, debían dosificarla bien ya que el agua que tenían estancada sólo les daba para ¡30 minutos de energía! Una vez gastada, había que volver a esperar a que se llenase el canal.
Es interesante también ver el sistema que idearon para que el agua que llegase a la tubería fuera limpia, sin hojas ni otros tropiezos. Tenían 2 sistemas; primeramente, el agua llegaba al «canal» tras pasar por unos peldaños por los que se iban quedando las hojas y otros objetos que arrastrase el riachuelo y justo antes de pasar a la tubería pasaba por un filtro, muy rudimentario pero eficaz.
Aquí tenéis algunas fotos y vídeos pero os recomendamos que vengáis a verlo en vivo.
Visto esto volvemos a coger el coche para ir al centro del visitante de Aizpitta.
2ª parada: «La montaña del hierro» (barrio Aizpea 5km de Zerain) (minas s. XI declaradas Conjunto Monumental por el Gobierno Vasco)
Allí a través de unos paneles explicativos entenderemos la evolución de las minas de hierro a través de los años, veremos algunas de las herramientas que los mineros usaban y terminaremos con un video con testimonios de la gente que vivió esa época e incluso trabajaron en la mina. (os recomiendo sentaros en la primera fila para que no os molesten las columnas a la hora de ver el video?).
Básicamente hay tres fases de esta explotación minera; cuando se ocupaban de ella los ingleses, posteriormente los alemanes que la modernizaron y acabamos con la época en la que fueron compradas y explotadas por el famoso Patricio Echeberría el “rey del hierro” en Gipuzkoa. Allí donde se habla del hierro se habla de Patricio Echeverria. (si tenéis curiosidad por este hombre tan importante en la economía de Guipúzcoa aquí tenéis un artículo interesante sobre su vida: http://bertan.gipuzkoakultura.net/es/16/es/9.php).
Tras esto, y tras equiparnos de cascos de minero, nos acercamos a una pequeña galería, “Polborina” que es la única que queda abierta y se puede visitar. Si vais en verano, este es el momento de ponernos el jersey ya que la temperatura aquí baja bastante con respecto al exterior.
Consejo: esta parte yo diría que no es apta para claustrofóbicos ya que es una galería (pequeño pasillo) estrecha y oscura (aunque el guía va con linterna y nuestros móviles hacen el resto). La visita de la misma es muy corta, pero si no os atrevéis podéis esperar fuera esto no afectará al resto de la visita.
3ª parte: Los hornos de calcinación
Para acabar nos dirigimos hacia los hornos de calcinación que están junto a la galería y allí Iñigo nos explica cómo el mineral llegaba en vagones desde las galerías excavadas en las montañas y cómo funcionaban los hornos. Asimismo nos enseña el sistema de vagones aéreos con los que a través de unos fuertes cables se transportaba el hierro a Mutiloa dónde enlazaba con un ferrocarril hasta Ormaiztegi y de allí al puerto de Pasajes donde por mar accedía a los mercados europeos. Más tarde, los alemanes hicieron uno directo desde la zona de hornos a Ormaiztegi.
Y con esta información y una foto de grupo acabamos la visita. Devolvemos los cascos y agradecemos a Iñigo las explicaciones.
A nosotros nos encantó y lo recomendamos mucho ya que nos ha parecido muy interesante, ameno y bien explicado.
Y sí, para los niños también lo recomendamos yo diría que a partir de 7 años (o más pequeños si son de estos niños con ganas de aprender que todo preguntan).
Accesibilidad:
Apto para niños, adultos y personas mayores con movilidad “normal”.
No apto para personas con sillas de ruedas o niños en sillita ya que no podrán entrar en la serrería con la silla por falta de sitio. SÍ que podrían entrar al centro del visitante ya que se aparca justo al lado y hay ascensor, pero luego para ir a los hornos hay que subir por una pequeña pendiente por la hierba no muy accesible para ellos, tampoco podrán entrar en la galería minera ni bajar las escaleras y pasear por la zona (también sobre hierba).
Comer y picoteo:
Pintxito o café bajo la oficina de turismo en el bar “Mandio” taberna. (el día que fuimos olía a chistorra que mataba y no pudimos resistirnos ?) Terracita con buenas vistas tanto para un pintxito como para comer.
La visita acaba sobre las 14h, 14h30. El “Ostatu” (comida casera) es un buen sitio para comer (imprescindible reservar) y además en su interior está, bajo llave, la antigua cárcel de 1711 (con maniquíes atados con grilletes sobre un suelo de paja simulando las condiciones de la antigua cárcel).
Tanto en «Mandio» como en el «Ostatu» podremos disfrutar de comida tradicional como los pollos de caserío Lumagorri, queso idiazabal, y en «Mandio» a partir de Septiembre los findes de semana podremos degustar las célebres alubias de Tolosa.
Hay un par de sidrerías también que vimos al pasar pero no hemos probado; Sidreria Otatza y Sidrería Oiharte, esta última también es agroturismo.
Información útil:
Si como nosotros queréis hacer la visita guiada completa estos son los datos que necesitáis: Reservas: por tfno.: 943 80 15 05 o por email: turismobulegoa@zerain.eus Precio: Adultos: 7 euros / Niños de 5 a 14 años: 4 euros. Inicio: 11h30 fines de semana y festivos desde la oficina de Turismo de Zerain ( en internet dice las 12h pero la nuestra no sé si será . A veces hacen también visita a la tarde. Preguntad por el idioma, la nuestra fue en euskera.
Importante: La visita guiada está pensada para que os desplacéis de un punto a otro en vuestro coche.
+ Cositas:
- Museo etnográfico: cuenta con casi 200 objetos donados por vecinos del pueblo. Dichos objetos, testigos mudos de la historia de Zerain, nos recuerdan el pasado a través de su minería, agricultura y pastoreo.
- Tienda: en la oficina de turismo tienen también una pequeña tiendas con productos de artesanía como «makilas», cestería, cerámica, «argizaiolas», etc… y productos locales.
- Si os gusta el queso en Zerain tenéis queserías donde podéis comprar queso D.O. Idiazabal como en el caserío Basazabal o quesería Garoa, por ejemplo, donde también se realizan visitas de las instalaciones y se pueden ver de cerca sus ovejas y como se elabora el queso.
- Sidrerías: que lo que os apetece es meteros en el mundo de las sidrerías en Zerain destacan las sidrerías: «Sidrería Oiharte». www.oiharte.com. Además de las comidas y cenas también se realizan visitas guiadas explicando cómo se realiza la sidra así como catas. «Sidrería Otatza»: http://www.sidreriaotatza.com
Si os quedáis a comer por allí os recomendamos mucho que completéis la visita yendo a Segura a escasos 5 minutos en coche, pueblo medieval en forma de almendra con mucho encanto y con una iglesia espectacular de la que hablaremos en otro post.
Para andarines, hay muchas rutas de senderismo que se inician o pasan por Zerain, preguntad en la oficina de internet o mirad en internet.
No nos olvidemos de los carriles bici que unen los pueblos entre sí y que, la mayoría, son compartidos con peatones.
Esperamos que la visita os haya gustado. ¡En breve más!
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